El cacao es un fruto tropical que aporta fibra y minerales como magnesio, cobre y hierro. Además es uno de los alimentos más ricos en antioxidantes gracias a su gran contenido en polifenoles. Los polifenoles son compuestos con propiedades antiinflamatorias que protegen a nuestro cuerpo de algunas enfermedades, principalmente las cardiovasculares. Por ello, el día de hoy hablaremos un poco sobre sus beneficios en la salud, recomendando incluirlo en su alimentación diaria.

El consultor en Medicina Interna del Hospital Clínic Barcelona y presidente del comité científico del Observatorio del Cacao, Ramón Estruch, destaca el efecto protector del cacao sobre el sistema cardiovascular y la enfermedad coronaria diciendo: “El cacao es un fruto tropical que proviene del árbol del cacao, cuyo nombre científico es “Theobroma cacao”, que en griego significa el “alimento de los dioses”.

El cacao no sólo posee un alto valor nutritivo, sino que también es muy fácil integrarlo a nuestra dieta del día a día en forma de recetas dulces y saladas.

Un reciente estudio de la Wageningen University & Research demostró que el consumo regular de un tipo concreto de polifenoles, es decir, los flavanoles y en específico la epicatequina, podría reducir casi en un 40% el riesgo de muerte por enfermedad coronaria.

En otros estudios, también se ha comprobado que los polifenoles del cacao natural ayudan a aumentar los niveles de HDL (colesterol “bueno”) y a reducir el LDL (“colesterol malo”). De hecho,  es uno de los pocos alimentos que han obtenido de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria una alegación de salud, ya que se ha demostrado científicamente la acción beneficiosa de los polifenoles del cacao sobre la elasticidad de las arterias y su potencial en la prevención de la hipertensión, principal factor de riesgo de los accidentes cardiovasculares que es de las complicaciones más comunes de esta enfermedad.

El cacao proviene de zonas tropicales, principalmente del África Occidental, América Central y del Sur y Asia. México se incluye dentro de los principales productores de cacao en el continente americano.

El cacao que se somete a los procesos de fermentación, molienda, tostado y reducción de ¾ partes de manteca presente en el fruto se le conoce como cacao natural “desgrasado”, el que puede ser considerado también una buena estrategia para controlar la obesidad y el sobrepeso, porque algunos de los flavonoides son benéficos para disminuir el aumento de peso y regular el metabolismo hormonal y como consecuencia evitar los problemas de salud causados por la obesidad.

Al ser un alimento desgrasado, la principal grasa saturada que contiene es el ácido esteárico que se convierte en ácido oleico, característico del aceite de oliva. También como se mencionó al inicio de esta nota, el cacao es rico en fibra, favoreciendo la sensación de saciedad, ayudando a moderar la cantidad de comida ingerida y a evitar el comer entre comidas.

Como nos hemos dado cuenta en esta nota, el cacao no sólo es donde se obtiene el chocolate, sino que es un fruto del que podemos obtener múltiples beneficios para evitar no sólo las complicaciones cardiovasculares, que son la primera causa de mortalidad en nuestro país sino también para incluirlo en la dieta de pacientes que sufren de obesidad y/o sobrepeso pues se ha visto que ayuda a combatirlo mejorando su metabolismo. No debemos olvidar que la diferencia entre el chocolate y el cacao natural es principalmente que el chocolate es el cacao sin reducción de manteca mientras que el cacao desgrasado natural se le retira como mínimo ¾ partes de la manteca.

BIBLIOGRAFÍA