Llega septiembre y con ello las festividades patrias, momentos propicios en donde la pirotécnica ocupa uno de los lugares principales, sin embargo, cada año en nuestro país deja a cientos de niños y niñas con graves secuelas que afectan su calidad de vida a largo plazo. Esto ocurre principalmente por la falta de conocimiento por parte de los niños de estos artefactos o falta de supervisión de un adulto, por eso, el motivo de esta nota es insistir en los riesgos relacionados con los juegos pirotécnicos y sobretodo en la prevención y protección de nuestros niños.

Las lesiones relacionadas con los fuegos artificiales con mayor frecuencia ocurren en las manos y dedos, ojos, cabeza y la cara por el acercamiento del cuerpo al encender los objetos.  Las quemaduras no es el único riesgo al momento de manipular pirotécnicos, sino también existe el riesgo de incendios, mutilaciones, intoxicaciones, envenenamiento y contaminación sonora y ambiental. Aunque siempre se tiene en mente a los niños para hacerles advertencias, también los adultos debemos cuidarnos de los fuegos artificiales.

Antes de entrar a medidas básicas de acción en caso de accidentes por pirotecnia, no está de más es volver a insistir en que se debe evitar la compra de productos que no tengan como mínimo, y en español:

  • Marca o nombre del fabricante
  • Registro industrial o mercantil
  • Clase a la que pertenecen (para interiores, al aire libre, profesionales, para la Fuerza Armada)
  • Número de unidades que incluyen
  • Efectos que producen
  • Advertencias de seguridad.
  • Observar la mecha o el sistema de iniciación: sea fácilmente identificable y protegido contra el encendido imprevisto.

En el caso de adquirir pirotécnicos se deben evitar a toda costa aquellos que generen fragmentos que puedan lesionar a las personas a nuestro alrededor.

Una vez explicado brevemente lo que debemos tomar en cuenta al momento de decidir comprar pirotécnicos, hablaré un poco sobre las acciones básicas inmediatas que deben de hacerse en el momento en que una persona sufra un accidente por esta causa, ya sea niño o adulto.

Primero que nada se debe mantener la calma y trasladar al afectado al centro de salud más cercano para que lo estabilicen y evalúen la lesión. NO improvisar remedios caseros sobre la lesión (ungüentos, pomadas, pasta de dientes, etc).

Para finalizar esta nota me gustaría dejarles algunas otras medidas de seguridad al momento de utilizar estos productos, recordando que lo más importante en estos casos es la prevención.

  • No permitas que niños pequeños jueguen o enciendan fuegos artificiales.
  • Siempre debe haber un adulto supervisando de cerca las actividades con fuegos artificiales.
  • Nunca pongan una parte de su cuerpo directamente sobre un dispositivo de fuegos artificiales cuando encienda la mecha y retrocedan una distancia considerable inmediatamente después de encender fuegos artificiales.
  • Nunca trate de encender nuevamente o levantar fuegos artificiales que no se prendieron del todo.
  • Encienda los fuegos artificiales uno por uno y luego retroceda rápidamente.
  • Nunca apunte o lance fuegos artificiales a otra persona.
  • Tenga un cubo de agua o una manguera de jardinería a mano para un caso de incendio u otro percance.
  • Nunca lleve fuegos artificiales en un bolsillo ni los dispare en envases de metal o de cristal.
  • Después que los fuegos artificiales ardan por completo, rocíe el dispositivo usado con mucha agua de un balde o una manguera antes de desechar el dispositivo para evitar un fuego en la basura.

Bibliografía